El Gobierno monitorea la evolución de la salud del papa León XIV después de que este sábado recibiera el alta hospitalaria e insiste en que no hubo modificaciones en la visita prevista a la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre.
La Oficina de Prensa del Vaticano informó este sábado 17 de octubre que los médicos autorizaron la salida del Pontífice del Policlínico Gemelli de Roma, donde permanecía internado desde el martes 13 después de una intervención en el pulmón derecho.
La decisión se tomó a partir de los resultados de los análisis de sangre, una radiografía de tórax realizada durante la mañana y la evaluación de su estado clínico. León XIV regresará al Vaticano y tiene previsto rezar el Ángelus el domingo desde la ventana del apartamento pontificio.
“Estamos monitoreando constantemente y seguimos en contacto con el Vaticano vía Cancillería. Los equipos siguen trabajando para la visita bajo la premisa de que viene. No cambió nada”, expresan en Nación. En el Ejecutivo aclaran que la instrucción es sostener los preparativos mientras no exista una comunicación oficial que disponga una modificación o postergación del viaje.
En Balcarce 50 remarcan además que no recibieron hasta ahora una nueva comunicación de la Santa Sede que altere las fechas o las actividades previstas en el país. Otro integrante del Gobierno aseguró que tampoco hubo novedades adicionales sobre la evolución médica del Pontífice por los canales diplomáticos. La Casa Rosada distingue así entre la información sanitaria que difunde públicamente el Vaticano y las decisiones que eventualmente deberá comunicar sobre la gira.

El Gobierno mantiene abierta la posibilidad de introducir cambios en el recorrido, los horarios y las actividades si la recuperación del Papa lo requiere. “Estamos dispuestos a hacer los cambios necesarios para que venga. Por ahora nos comunicaron que sigue todo igual y que tiene intenciones de venir”, explicó otra fuente oficial. En ese sector destacan que el objetivo es preservar la visita siempre que León XIV esté en condiciones de realizarla y que las decisiones médicas tendrán prioridad sobre cualquier planificación.
La operación se realizó el martes 13 de octubre y consistió en la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho, después de que los estudios detectaran un nódulo que resultó ser un adenocarcinoma pulmonar. El Vaticano informó que la intervención se desarrolló sin complicaciones y que la evolución posterior fue favorable. Durante los últimos días, León XIV retomó progresivamente su alimentación, comenzó a caminar y realizó ejercicios de fisioterapia respiratoria.
El alta representa un avance en su recuperación, pero todavía no resuelve los interrogantes sobre su capacidad para afrontar una gira internacional de casi dos semanas. Los especialistas deben completar la evaluación del tejido extraído y determinar si será necesario algún tratamiento adicional. El viaje contempla escalas en Uruguay, la Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre, con numerosos traslados y actividades multitudinarias.
La Casa Rosada mantiene mientras tanto la coordinación entre la Secretaría General de la Presidencia, Cancillería, el Ministerio de Seguridad, la Iglesia argentina y las jurisdicciones involucradas. Karina Milei encabezó reuniones para organizar el operativo y Alejandra Monteoliva intervino en la planificación de los dispositivos de seguridad. El Gobierno también creó una unidad ejecutora especial mediante el Decreto 1103/2026 y estableció feriados vinculados con la visita.
El itinerario argentino prevé que León XIV llegue el domingo 8 de noviembre y mantenga ese mismo día un encuentro con Javier Milei en la Casa Rosada. Para el lunes 9 están programadas una visita al Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole y una misa multitudinaria en el Monumento a los Españoles. El martes 10 viajará a Córdoba y regresará a Buenos Aires para participar de una vigilia con jóvenes. El miércoles 11 tiene previsto visitar la cárcel de Devoto y celebrar una misa en la Basílica de Luján antes de partir hacia Perú.
La agenda incluye además actividades con autoridades, representantes de la sociedad civil, integrantes del Episcopado y referentes de distintas comunidades religiosas. La organización involucra a los gobiernos de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires y de Córdoba. El esquema vigente establece un feriado nacional para el lunes 9 de noviembre, otro de alcance local para el martes 10 en la Ciudad de Buenos Aires y Córdoba, y uno para el miércoles 11 en la provincia de Buenos Aires. Por ahora, el Ejecutivo no anunció cambios en ese calendario.

Uno de los puntos de mayor sensibilidad política sigue siendo la visita al Cottolengo de Claypole, prevista para el lunes 9 a las 9.15. Se trata de una institución dedicada a la atención de personas con discapacidad, cuya situación quedó atravesada por el debate parlamentario sobre las prestaciones, las pensiones y el financiamiento del sistema. El oficialismo busca avanzar con un nuevo régimen durante octubre y mantiene conversaciones con la Conferencia Episcopal Argentina para acercar posiciones sobre los reclamos del sector.
La actividad adquiere especial relevancia después de las críticas públicas del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, sobre la situación social del país. En distintos sectores del Gobierno reconocen que una visita papal en medio de la discusión por Discapacidad tendrá repercusiones políticas, aunque la decisión oficial es mantener separado el diálogo institucional con la Iglesia de las negociaciones legislativas. También siguen abiertos los preparativos pastorales vinculados con los encuentros del Pontífice y los mensajes que pronunciará durante su paso por el país.
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En paralelo, el Gobierno debe resolver cómo actuaría sobre los feriados, los dispositivos de seguridad y la organización de los actos si la Santa Sede finalmente modificara el recorrido. Javier Milei ya expresó públicamente su disposición a adaptar las fechas y el formato de la visita, mientras que los responsables de la logística mantienen las tareas necesarias para cumplir con el programa vigente. La Casa Rosada considera que suspender anticipadamente esos trabajos complicaría la organización si el Vaticano ratifica el viaje.
La posición oficial es sostener la planificación y aguardar las próximas comunicaciones de Roma. En Nación destacan que la evolución médica favorable permitió que León XIV recibiera el alta antes de lo inicialmente previsto, pero evitan interpretar esa decisión como una autorización para realizar la gira.
“Lo espera mucha gente en la Argentina y vamos a hacer lo que esté a nuestro alcance para que venga, siempre que esté en condiciones”, expresó una fuente del Ejecutivo. La próxima definición relevante será si los médicos y la Santa Sede mantienen las condiciones previstas para el viaje de noviembre.
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