Desde hace muchos años, Camilo logró construir una carrera exitosa dentro de la música en español. Y lo vive en familia, ya que en sus giras siempre está presente su familia: Evaluna Montaner y sus dos hijas, Índigo y Amaranto.
En ese sentido, en diálogo con el podcast Lo que tú dices, aseguró que intenta balancear la fama con la crianza que pretende brindarle a sus hijas y expresó su preocupación sobre la abundancia.

El cantante de “Vida de rico” admitió que las limitaciones económicas de su infancia y la sencillez fueron clave para su formación, pero esta no es la realidad que sus hijas vivan con él. “Eso me c*** de susto”, admitió.
Por eso, hizo hincapié en la importancia que tiene para él la simpleza: “Por ejemplo, el valor de las cosas. Mis hijas no van a poder vivir eso. La escasez a mí me toca simularla y me va re mal, pero lo intento”.
En este sentido, aprovechó el espacio para dirigirse a sus fans y a sus allegados y hacer un pedido muy particular: “No traigan regalos, por favor, no más regalos a mi hija, no más, se los pido por favor. Si las aman, no le den más regalos”.
La vida simple que Camilo busca para sus hijas
Si bien Evaluna creció en una realidad completamente diferente a la de él, Camilo busca que Índigo y Amaranto no den por sentado la fama y la abundancia.
“Tratar de simular recibir los regalos y, antes de que ella los vea, guardarlos rápido para entregárselos de a uno cada vez al mes. Pero, ¿cómo dosificas 700 regalos? O en el hotel en el que estamos ahorita, que les han regalado 14 peluches a mis hijas…”, sumó.
Sobre las diferencias de origen, agregó: “Mi esposa tiene una historia absolutamente diferente a la mía. Viene de una familia en la que lo tuvo todo; su papá era una superestrella y desde que ella nació él ya lo era. Vivió entre conciertos sold out como mis hijas”.
Fuente TN

