El presidente de Honduras, Nasry Asfura, se reunió en Tegucigalpa con el creador de contenido japonés Shin Fujiyama y le prometió apoyo institucional para proyectos educativos. Según relató el propio Fujiyama, el mandatario escuchó la propuesta de impulsar un sistema de donaciones “lempira por lempira” para la construcción de escuelas, aunque reconoció que la situación económica nacional genera dificultades para asumir ese compromiso de inmediato.
De acuerdo con el testimonio difundido por Fujiyama, la iniciativa planteada consiste en que por cada lempira que la sociedad civil o la fundación recaude para levantar escuelas, el gobierno iguale el aporte con fondos públicos. El japonés explicó que “matching donation” es una fórmula que motiva la colaboración colectiva, amplificando el impacto social y facilitando la meta de edificar hasta mil escuelas en el país.
El propio presidente Asfura admitió que la coyuntura económica y los efectos de la crisis internacional limitan la capacidad de respuesta del Estado ante propuestas de gran escala, aunque se comprometió a analizar la viabilidad de la medida. Según lo expuesto por Fujiyama, la respuesta del gobierno fue cautelosa, sin una decisión definitiva.

La propuesta de apoyo “lempira por lempira” quedó en evaluación, mientras la colaboración entre el sector público y las iniciativas ciudadanas mantiene abierta la expectativa sobre una eventual expansión del programa de construcción de escuelas.
El activista japonés Shin Fujiyama ha consolidado en los últimos años un ambicioso proyecto enfocado en la construcción de 1.000 escuelas en zonas rurales de Honduras, como estrategia para combatir la pobreza y el abandono estatal en el sistema educativo. La iniciativa, según informó Infobae, ha generado un impacto significativo en comunidades históricamente excluidas, donde el acceso a la educación y a servicios básicos es limitado.
La organización Students Helping Honduras (SHH), fundada por Fujiyama junto a su hermana Cosmo Fujiyama, se ha convertido en un referente para la promoción de oportunidades educativas en el país centroamericano. Desde su creación, la entidad ha logrado edificar e inaugurar más de 113 escuelas, muchas de ellas ubicadas en áreas montañosas sin acceso a electricidad. De acuerdo con Infobae, esta labor ha sido posible gracias al trabajo voluntario y al apoyo de donantes internacionales.

El proyecto de Shin Fujiyama no solo ha transformado la infraestructura educativa. La creación de Villa Soleada, una comunidad y aldea infantil impulsada por el activista, permite acoger y proteger a decenas de niños en situación de vulnerabilidad. Este espacio busca ofrecer un entorno seguro y estable para el desarrollo integral de los menores, según detalla Infobae.

