El Senado avanzó con el dictamen que habilita la designación de Fernando Iglesias como embajador en Bélgica y ante la Unión Europea, luego de que la Comisión de Acuerdos —donde el oficialismo goza de mayoría— aprobara hoy el pliego y dejara listo el paso para el debate en el recinto. Este movimiento tiene como trasfondo la decisión reciente del Gobierno de unificar ambas representaciones diplomáticas en Bruselas, centralizando todas las funciones en una única embajada y bajo un solo representante.
El trámite en la Comisión de Acuerdos, presidida por el senador riojano Juan Carlos Pagoto de La Libertad Avanza, se realizó en un escenario marcado por el kirchnerismo que no participa de la comisión porque no envió los postulantes pero que estuvo presente en la figura de la senadora Juliana Di Tullio y del senador Mariano Recalde y objetaron la candidatura.
El debate comenzó luego de una exposición del candidato Iglesias que hizo un recorrido sobre su currículum y en varias ocasiones se refirió a que la semana que viene iba a ser aceptado como embajador por el rey de Bélgica.
Al término pidió la palabra la senadora Di Tullio quien, además de adelantar que no apoyará su candidatura en el recinto, le preguntó sobre la existencia de una denuncia penal que el candidato reconoció y su respuesta fue criticar al denunciante y al juez.
“Esto es una campaña de difamación abierta al diputado Tailhade. La causa está durmiendo hace dos años y medio. Extraño cuando se hacían bien las operaciones”, dijo Iglesias.
Di Tullio señaló que le parecía “muy interesante su apreciación de cómo se arman causas” y agregó que aunque los embajadores políticos “son decisión del presidente y que en general no nos oponemos” en este caso “adelanto mi negativa” al pliego de Iglesias.
Unión de embajadas
La reorganización en la representación exterior implica la ejecución del Decreto 94/2026, que dispuso la fusión de las embajadas argentinas en Bruselas. Hasta ahora, el país contaba con dos delegaciones en esa ciudad: una dedicada exclusivamente a Bélgica y otra enfocada en la relación política y comercial con la Unión Europea, especialmente relevante para los acuerdos con Mercosur.
Según el decreto firmado por Javier Milei, la embajada ante Bélgica asumirá también las tareas asignadas a la representación frente al bloque europeo. El texto oficial aclara: “La Embajada ante el Reino de Bélgica asumirá las funciones de la Embajada ante la Unión Europea y el titular de dicha Embajada será también Embajador ante la Unión Europea”.
Fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto indicaron que la medida busca “racionalizar el gasto público sin que ello altere el normal desenvolvimiento de las actividades” diplomáticas. La decisión forma parte de los esfuerzos del gobierno actual orientados a reducir estructuras estatales y limitar el déficit fiscal.
En la comisión, compuesta por 17 miembros, el oficialismo ocupa la mayoría de las bancas, lo que facilitó el trámite del pliego incluso sin la participación de los representantes kirchneristas del interbloque justicialista. Esta ausencia responde a una disputa previa por la distribución de espacios, con la oposición discutiendo el esquema propuesto por Victoria Villarruel y Patricia Bullrich desde el lanzamiento del proceso en diciembre pasado.
En esa instancia, el oficialismo asignó mayores lugares a sus propios senadores: 12 de 17 en comisiones pequeñas y 13 de 19 en las más grandes, dejando al resto para los bloques peronistas y alineados. La bancada Convicción Federal, que formalmente integra el interbloque justicialista, sí designó a su representante: la senadora Sandra Mendoza de Tucumán, recordada en el recinto por su intervención sobre la “espada de Damocles”.
El dictamen otorgado hoy permite que el Senado trate pronto la designación de Iglesias como embajador con atribuciones dobles. Según la Cancillería, el cambio no modifica las responsabilidades ante ambos destinos, sino la estructura administrativa. La embajada argentina en Bruselas seguirá siendo la vía de enlace tanto con las autoridades belgas como con las instituciones de la Unión Europea.
El gobierno remarcó que el cierre formal de la sede específica ante el bloque europeo no deriva en una pérdida de funciones, sino en un nuevo esquema de centralización: la representación ante la Unión Europea se mantiene, pero desde una única oficina y con un solo embajador.
La gestión de la estructura diplomática exterior viene siendo revisada desde el inicio del actual mandato, destacaron voceros de la Cancillería. La medida apunta a optimizar recursos en línea con los compromisos de ajuste del gasto estatal y la política de reducción del déficit.
