Estados Unidos presionó a China para que use su influencia sobre Irán y garantice la reapertura del estrecho de Ormuz, advirtiendo que las compras chinas de petróleo iraní equivalen a financiar el terrorismo a escala global. El aviso llegó el lunes, días antes de la reunión prevista entre el presidente Donald Trump y el líder chino Xi Jinping en Beijing.
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Las tensiones entre ambas potencias habían cedido desde el año pasado, cuando la administración Trump desató una guerra comercial al elevar aranceles sobre importaciones chinas y China respondió con controles a la exportación de minerales críticos. Sin embargo, las compras chinas de crudo iraní —que mantienen a flote la economía de Teherán— han generado un nuevo punto de fricción entre las dos mayores economías del mundo.
China reaccionó el fin de semana ordenando a sus empresas que no acaten las sanciones estadounidenses. El Ministerio de Comercio chino invocó una medida de bloqueo de 2021 que protege a sus firmas de leyes extranjeras que el gobierno considera violatorias de las normas internacionales y restrictivas del comercio de manera injusta.
Las sanciones de Estados Unidos son herramientas de alcance global: pueden bloquear transacciones y congelar activos internacionales de empresas, cortándolas de los proveedores de servicios financieros occidentales. La orden china de ignorarlas podría profundizar el desacople entre los sistemas financieros de ambos países.
Beijing también adoptó otras medidas con potencial de tensión antes del encuentro entre Trump y Xi. El lunes previo, el gobierno chino exigió deshacer la adquisición por parte de Meta de Manus, una empresa de inteligencia artificial con sede en Singapur y fundadores chinos, en un movimiento que podría desincentivar a emprendedores chinos de buscar alianzas con socios extranjeros.
Ante este panorama, Bessent señaló que Irán ocupará un lugar central en la agenda de la reunión entre ambos líderes. “La amenaza de ataques de Irán ha cerrado el estrecho —lo estamos reabriendo”, declaró, e instó a China a sumarse a lo que describió como “una operación internacional”. El precio promedio de la gasolina en Estados Unidos alcanzó USD 4,45 por galón ese mismo lunes, según se informó.
Fuente Infobae

