La amenaza del gran incendio que afecta el departamento de Gironda, en el suroeste de Francia, “sigue siendo muy grave”, aunque ha perdido algo de virulencia, declaró el sábado la prefecta Sophie Brocas, quien pidió “no bajar la guardia”.
Al menos 140 viviendas fueron destruidas por el fuego en el sur del país.
“Supone un récord histórico”, admitió este sábado en una comparecencia de prensa el ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, sobre el balance total de superficie incendiada en lo que va de 2026.
Por el momento, las corrientes de aire lo empujan en la dirección de Burdeos, donde se ha dado refugio a parte de los evacuados de otras zonas en complejos especialmente habilitados como el Parque de Exposiciones.
El alto número de evacuados en la Gironda se debió en particular a que el incendio adquirió características nunca vistas en un fuego en Francia, similares a una “tormenta de fuego” muy impredecible, según explicó junto a Brocas Marc Vermeulen, director departamental de los servicios de bomberos y de socorro de la región.
En total, este fuego destruyó ya 140 casas y hay unos 1.500 bomberos trabajando sobre el terreno, apoyados por hasta un millar de militares (500 ya en acción y otros 500 en proceso de despliegue esta tarde).
Desde el aire contribuyen a la extinción 18 medios aéreos de distinto tipo y a ellos se unió esta tarde un avión de transporte militar A400, adaptado para la lucha contra el fuego, con capacidad para lanzar veinte toneladas de producto retardante.
Aunque su entrada en acción no estaba prevista hasta dentro de unos días, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, tomó este sábado la decisión de adelantar su puesta en uso y convocó una nueva célula interministerial de crisis para abordar la situación de los incendios durante la tarde.
Hasta 1.500 militares desplegados
Ante una situación que la ministra de Defensa francesa, Catherine Vautrin, calificó de “crisis brutal, grave y sin precedentes”, las Fuerzas Armadas aumentarán hasta 1.500 los efectivos militares desplegados sobre el terreno a partir de las últimas horas de este sábado.

Los militares tendrán como misión principal apoyar la evacuación de las poblaciones que residen en las zonas amenazadas por los incendios, proteger las viviendas que hayan quedado sin vigilancia y la seguridad de las instalaciones industriales.
También prestarán apoyo médico y soluciones de transporte y de alojamiento para los evacuados, como entrega de agua y de camas plegables de campaña.
El cuerpo de ingenieros desplegará igualmente excavadoras y bulldozers para abrir vías forestales, entre otras medidas anunciadas este sábado por el Ministerio de Defensa.
Otros focos y el Tour de Francia acortado
Aunque es el más grande con diferencia, el de la Gironda está lejos de ser el único núcleo de preocupación en cuanto al fuego, incluso mirando solo a la zona suroeste del país, ya que en el vecino departamento de Las Landas continúa activo el declarado en la zona de Biscarrosse.
Allí hubo que evacuar a otras 30.000 personas, la mayoría en esa localidad y en la vecina Parentis-en-Born.
Sobre el terreno trabajan unos 550 bomberos, según indicó el ministro del Interior al mediodía.

En Var (sureste), un tercer gran incendio acumulaba hasta esta mañana 3.250 hectáreas calcinadas y durante la tarde vivió reactivaciones, mientras que otro en Tarn (sur) logró ser controlado este sábado tras quemar 600 hectáreas.
Igualmente hay focos activos en Alta Córcega, y Altos Alpes, entre otros lugares.
La gravedad excepcional de los incendios llevó este sábado a los organizadores del Tour de Francia y a las autoridades francesas a tomar la decisión de acortar el recorrido de la etapa final de esa competición, cuya última etapa discurrirá mañana, domingo, en París.
(Con información de AFP y EFE)
Fuente Infobae

