Grecia trasladó este domingo una batería de misiles antiaéreos Patriot desde la isla de Karpathos hasta Creta, donde será desplegada para reforzar la protección de la base militar de Suda ante el riesgo de que Irán ataque instalaciones estadounidenses en Europa si vuelve a escalar el conflicto.
La bahía de Suda alberga una importante infraestructura militar utilizada por Grecia y fuerzas aliadas. Estados Unidos mantiene allí presencia militar, mientras que la zona también forma parte de la cooperación de la OTAN. Por esa razón, el emplazamiento aparece entre los puntos que Atenas busca proteger frente a un posible escenario de expansión de las hostilidades.
La preocupación está relacionada con la capacidad de Irán para emplear misiles balísticos a distancias superiores a 2.000 kilómetros. Esa capacidad permite considerar dentro de su alcance potencial determinados objetivos situados en el sureste de Europa. Las autoridades griegas mantienen contactos con Estados Unidos e Israel para evaluar posibles amenazas contra instalaciones en Grecia y Chipre.
Grecia también ha contemplado prestar apoyo a Bulgaria si las autoridades de ese país solicitan asistencia para reforzar su defensa aérea. El Gobierno griego ya ha utilizado anteriormente sistemas Patriot para respaldar la protección de territorio aliado. En marzo, Atenas trasladó una batería al norte de Grecia después de una solicitud búlgara para mejorar la cobertura antimisiles de parte de su territorio.

La experiencia del sistema griego en Arabia Saudita también forma parte del contexto. Una batería Patriot permanece desplegada allí desde 2021, como parte de una misión destinada a proteger infraestructuras críticas. En marzo, el ministro de Defensa griego, Nikos Dendias, informó que esa unidad había interceptado dos misiles balísticos lanzados desde Irán contra refinerías saudíes.
La situación también llevó a Atenas a revisar el futuro de la batería estacionada en Arabia Saudita. Las autoridades estudian si debe regresar a Grecia o permanecer durante un período adicional, en un momento en que la defensa antiaérea volvió a ocupar un lugar central dentro de la planificación militar.
El movimiento hacia Creta no implica que se haya producido un ataque contra Suda ni que exista confirmación de que Irán haya decidido atacar la instalación. La batería fue trasladada como medida de preparación ante un escenario considerado dentro de las evaluaciones de seguridad griegas.

Con la llegada del Patriot, Atenas refuerza específicamente la cobertura de Suda mientras mantiene bajo análisis la evolución del conflicto y las posibles consecuencias para las instalaciones militares estadounidenses y aliadas ubicadas en el Mediterráneo oriental y el sureste europeo.
Fuente Infobae

