El Hogar «Madre del Puente Carretero» se unió a la celebración de la parroquia Cristo Rey. Este domingo, en el tercer día de la novena, fueron parte de una verdadera fiesta de fe, siendo protagonistas ya que dieron testimonio de su cambio de vida.
En un encuentro fraterno, las comunidades de las parroquias de Lourdes y Cristo Rey compartieron con cantos, baile, rezo y mucha alegría. Previa a la celebración eucarística, el padre Gastón Cuello realizó la apertura de la Puerta Santa e invitó a los fieles a ingresar unidos, como una sola comunidad de Cristo.
En su homilía, el sacerdote agradeció la presencia de los jóvenes pertenecientes a la Familia Grande del Hogar de Cristo señalando: «La Palabra nos dice que vamos a pasar muchas dificultades, ustedes han pasado muchos tormentos y nosotros también; diferentes situaciones pero quién es el que nos sostiene, quién es el que está a nuestro lado… Cristo Rey y esa es nuestra esperanza, nuestra fortaleza».
«Cuando todo está bien es muy fácil dar testimonio. Ellos hoy van a compartir su testimonio y van a ver que a pesar de esas dificultades siguen adelante, siguen caminando. Hemos elegido rezar en esta novena por aquellos que han caído pero que la gracia y la fuerza de Dios y de los hermanos los ayuda a levantar. En ellos hay una luz de esperanza para nosotros, porque si he caído me puedo levantar porque Cristo ha venido a levantarnos a cada uno», indicó el padre Gastón.
Finalmente resaltó: «Vale la pena dejarse ayudar, saber aceptar todas las ayudas que llegan a nuestra vida, por que aquel que ha dado la vida por nosotros va a seguir tendiéndonos puentes, brazos y palabras. No seamos indiferentes a las maneras y formas que Dios tiene para ayudarnos a cada uno. Cristo está siempre a nuestro lado».
Durante la ceremonia eucarística, los jóvenes del Hogar compartieron su testimonio, señalando la importancia del acompañamiento del padre Pepe y de cada hermano en este camino hacia una nueva vida.


