El mercado de La Terminal, el mayor centro de abastos de la Ciudad de Guatemala, vivió una transformación inusual en las horas previas al partido de semifinales entre Argentina e Inglaterra. Los pasillos, habitualmente dominados por el bullicio de comerciantes, cargadores y compradores, se tiñeron casi por completo de celeste y blanco mientras trabajadores y visitantes exhibieron camisetas de la selección argentina y del Inter de Miami en apoyo a Lionel Messi. La actividad comercial, según informó EFE, tuvo un repunte motivado por la fiebre futbolística que se apoderó de la capital guatemalteca.

De acuerdo con EFE, el efecto Messi se reflejó de inmediato en la venta de réplicas de camisetas, cuyos precios oscilaron entre 60 y 85 quetzales (de USD 7.7 a USD 11), dependiendo de la calidad de las imitaciones. Susana Roldán, comerciante del mercado, dijo en declaraciones recogidas por EFE: “Nosotros aquí en el mercado La Terminal hemos estado vendiendo la playera; tenemos de Argentina, Brasil, España, y pues ahorita con esto de la fiebre hemos estado vendiendo más la de Argentina, que es la que todos le vamos a Messi”.

Por qué apoyan a Argentina
La identificación de los guatemaltecos con la selección argentina tiene un componente doble: la representación geográfica continental y la admiración por figuras como Diego Maradona y contemporáneas como Lionel Messi. Kelly Sebastián López, otra comerciante, dijo: “Desde que tengo uso de razón le voy a Argentina porque es un país bueno, lindo y pues aquí todos lo apoyamos. Sí tiene para ser campeón otra vez porque es ”el último Mundial de Messi“”, aseguró la vendedora, quien pronosticó un marcador de 3 a 1 favorable al equipo sudamericano.

El clima en La Terminal
El respaldo a Lionel Messi y a la selección argentina, según constató EFE en sus recorridos por La Terminal, trascendió la simple venta de camisetas e implicó una apropiación colectiva del evento futbolístico. Cargadores, repartidores, expendedores de carne y mariscos, y compradores habituales participaron en la jornada con la camiseta número diez, símbolo de la devoción local por el astro argentino y de la esperanza de que el único equipo latinoamericano en competencia alcance la final.
El partido entre Argentina e Inglaterra mantuvo la expectativa durante toda la mañana previo al partido. El flujo constante de personas con atuendos deportivos y la actividad comercial sostenida marcaron las horas previas al encuentro, proyectando el impacto de Messi y de la selección albiceleste más allá de los límites del estadio, según los testimonios recogidos por EFE.
Fuente Infobae

