La Organización Internacional del Trabajo (OIT), capacitó durante seis semanas a agentes territoriales, referentes sindicales y actores vinculados al mundo rural sobre prevención del trabajo infantil y protección del trabajo adolescente en el sector agropecuario.
La iniciativa fue desarrollada junto al Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE) en el marco de su ciclo de capacitaciones virtuales.
La propuesta alcanzó su sexta edición y volvió a poner en agenda una realidad que atraviesa a miles de familias rurales en todo el país.
A través de cuatro módulos con encuentros sincrónicos realizados entre abril y mayo, los participantes trabajaron sobre herramientas para identificar contextos de vulnerabilidad, comprender los marcos normativos vigentes y fortalecer estrategias de intervención frente a situaciones de explotación laboral infantil y adolescente.

Formación y compromiso
Las jornadas contaron con la participación de representantes de las Comisiones Provinciales para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (COPRETI) de Mendoza y Buenos Aires, integrantes de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y autoridades del propio RENATRE, en un esquema de trabajo articulado que buscó unir experiencias y enfoques.
“La erradicación del trabajo infantil es una prioridad para el RENATRE. Por eso impulsamos instancias de capacitación que permitan a los actores territoriales identificar situaciones de vulneración de derechos y actuar de manera articulada, promoviendo entornos rurales libres de trabajo infantil y con protección efectiva del trabajo adolescente”, destacó Abel Guerrieri, presidente del RENATRE.
Durante el cierre de la capacitación, el director del RENATRE y secretario general de la UATRE, José Voytenco, remarcó la gravedad de la problemática en las zonas rurales y llamó a fortalecer las políticas de prevención. “En la ruralidad trabajan el 20% de los niños y niñas de entre 5 y 15 años y el 44% de los adolescentes de 16 y 17 años”, expresó, al tiempo que advirtió sobre el impacto que estas prácticas generan en las trayectorias educativas y laborales.
Según explicó, uno de los principales efectos del trabajo infantil es la deserción escolar, especialmente durante las temporadas de cosecha. “El 23% de los adolescentes no asisten a la escuela cuando realizan tareas productivas”, señaló Voytenco, quien insistió en la necesidad de romper el círculo de vulnerabilidad que se reproduce de generación en generación en el ámbito rural.
Las capacitaciones también incorporaron contenidos vinculados al trabajo decente, la perspectiva de género y las condiciones de vida en la ruralidad, ejes que los organizadores consideran fundamentales para abordar la problemática de manera integral.
Los asistentes destacaron la importancia de generar espacios de reflexión y formación permanente, especialmente para quienes trabajan en territorio y deben intervenir ante situaciones complejas.
Este tipo de iniciativas permiten fortalecer redes institucionales y consolidar mecanismos de prevención en articulación con organismos públicos, sindicatos y organizaciones internacionales.
La participación de la OIT aportó además una mirada global sobre los desafíos actuales en materia de erradicación del trabajo infantil y protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes.
En Argentina, el trabajo infantil continúa siendo una problemática sensible, particularmente en economías regionales y zonas agrícolas donde muchas familias dependen de actividades temporarias.
En ese contexto, la capacitación de agentes territoriales aparece como una herramienta clave para detectar situaciones de riesgo y promover alternativas que garanticen el acceso a la educación y a condiciones de vida dignas.
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“El objetivo central es apoyar la educación de los chicos y chicas y evitar que el trabajo infantil condicione su futuro”, sostuvo Voytenco durante el acto de cierre.
También remarcó la importancia de acompañar a las familias rurales y generar políticas que permitan mejorar las condiciones laborales de los adultos para evitar que los menores se incorporen prematuramente al trabajo.
La articulación de la OIT, el Renatre y distintos actores sociales busca consolidar políticas sostenidas en el tiempo, capaces de transformar una realidad que aún persiste en muchas regiones rurales del país.
Continuarán desarrollando acciones de formación, sensibilización y acompañamiento territorial para fortalecer la protección integral de adolescentes trabajadores y promover entornos laborales más justos y seguros en el sector agropecuario argentino.
Fuente TN

