Los titulares de los derechos musicales de Elvis Presley demandaron a Anthropic, la empresa de inteligencia artificial detrás del chatbot Claude, por presuntamente utilizar más de 270 canciones del artista para entrenar sus modelos sin autorización. La denuncia acusa a la compañía de infringir derechos de autor y reclama una indemnización superior a los US$41 millones.
El escrito judicial sostiene que Anthropic habría utilizado sin permiso 274 temas de Presley, incluidos clásicos como “All Shook Up”, “Can’t Help Falling in Love” y “Return to Sender”. Además, acusa a la compañía de eludir mecanismos de protección de las obras y de eliminar o modificar información relacionada con la gestión de los derechos de autor.
Los demandantes sostienen que la empresa construyó su modelo de negocio sobre el uso no autorizado de obras protegidas a gran escala. Anthropic, por su parte, rechazó las acusaciones y afirmó que tiene la intención de defenderse en el proceso judicial.
Anthropic acumula demandas por derechos de autor
El caso se suma a otros reclamos presentados contra la compañía por la industria musical. La semana pasada, la editora musical Reservoir también demandó a Anthropic por el presunto uso de letras y melodías protegidas, entre ellas las de “Big Yellow Taxi”, de Joni Mitchell, y “Papa Don’t Preach”, de Madonna, además de canciones de bandas como Kings of Leon y Evanescence.
En enero, Universal Music Group (UMG) también inició acciones legales contra la empresa y reclamó US$3.000 millones. La discográfica sostiene que Anthropic desarrolló Claude mediante el uso de bibliotecas de música obtenidas ilegalmente.
En medio de estos litigios, Anthropic solicitó al juez que interviene en el caso de UMG que determine que sus prácticas están amparadas por la doctrina del fair use o uso legítimo, que contempla determinadas utilizaciones de material protegido por derechos de autor sin necesidad de autorización.
La disputa vuelve a poner en el centro del debate los límites del entrenamiento de modelos de inteligencia artificial con obras protegidas y la posibilidad de que sus titulares reclamen compensaciones por el uso de ese material.
Fuente TN

