El presidente de Brasil, Lula da Silva, habló por primera vez directamente sobre los dichos de Javier Milei en el acto de presentación de la candidatura de Flavio Bolsonaro para las elecciones presidenciales que se llevarán a cabo en octubre próximo.
Y continuó: “Aprendí muy temprano a andar con la cabeza en alto. Aprendí muy temprano a valorar el respeto y a respetar a las personas. Aprendí muy temprano que no soy mejor, pero tampoco peor que nadie. Que no soy el menos sabio, pero tampoco el más sabio. Solo quiero ser igual y tener la oportunidad de hacer todo lo que los demás pueden hacer. Quiero decirles que, mientras yo sea presidente, mientras yo esté vivo, nadie de afuera va a meterse en las elecciones brasileñas”.
El origen de la disputa se remonta al último sábado cuando Milei participó como invitado en la Convención Nacional del Partido Liberal (PL) en San Pablo y respaldó la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro. Durante su discurso de aproximadamente 25 minutos, el mandatario argentino calificó a Lula de “ladrón” y “presidiario” y llamó “basura calva” al juez De Moraes. Las declaraciones provocaron una reacción inmediata de Itamaraty, que convocó al embajador argentino Daniel Raimondi a dar explicaciones y llamó a consultas al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli.
El domingo siguiente, Milei profundizó la confrontación al afirmar en Radio Mitre que Brasil era responsable “del 25 por ciento de la campaña antiargentina” desplegada en redes sociales durante el Mundial de fútbol en Estados Unidos. El canciller Mauro Vieira calificó esos nuevos dichos de “provocación sin precedentes”.
Pese a la dureza del discurso político, en el plano diplomático la tensión comenzó a ceder. Lula autorizó en las últimas horas el regreso de Bitelli a Buenos Aires, aunque sin fijar una fecha concreta y calificando la decisión como un movimiento “a corto plazo”, según informaron fuentes oficiales a este medio. La resolución se tomó tras una reunión en Brasilia entre el presidente, Vieira y el propio Bitelli, en la que el mandatario evaluó el impacto de la medida diplomática y las reacciones del gobierno argentino en los días posteriores.
Según reveló el portal UOL, Lula se mostró conforme con las expresiones de apoyo que sectores de la sociedad civil y parlamentarios argentinos dirigieron hacia el gobierno brasileño tras la convocatoria del embajador a consultas. Desde Itamaraty ya dieron el visto bueno para el regreso, aunque el momento exacto no está definido. “La decisión está, pero no se sabe cuándo”, afirmaron fuentes diplomáticas a Infobae.

El primer gesto concreto del lado argentino llegó del canciller Pablo Quirno, quien descartó en declaraciones radiales cualquier posibilidad de ruptura de relaciones. “No hay ninguna chance de que de nuestro lado las relaciones se rompan”, afirmó en Radio Mitre, y agregó que esperaba que Bitelli “retorne al país lo antes posible para seguir desarrollando la extensa agenda bilateral”. Esas declaraciones fueron interpretadas en Brasilia como una señal deliberada de separación entre la diferencia ideológica de ambos presidentes y la relación entre Estados, y resultaron determinantes para acelerar la decisión diplomática.
La reconstrucción del vínculo bilateral enfrenta, no obstante, obstáculos de fondo. Fuentes diplomáticas brasileñas señalaron a Infobae que “antes de octubre no va a pasar, pero después es indispensable” avanzar en ese sentido. Uno de los factores que complica el proceso es la ausencia de interlocutores con experiencia en la relación bilateral dentro del gobierno argentino, tras los cambios de gabinete de fines de 2025 que dejaron sin funciones a figuras como Guillermo Francos, Patricia Bullrich y Daniel Scioli, exembajador en Brasil durante la presidencia de Alberto Fernández.
La tensión entre ambos mandatarios, en tanto, tiene raíces que se remontan a 2023, cuando Lula manifestó abiertamente su preferencia por Sergio Massa en la campaña presidencial argentina, un antecedente que Milei nunca dejó de mencionar y que el propio mandatario brasileño nunca desmintió.
Fuente Infobae

