A los 83 años, Mick Jagger aún sorprende por su vitalidad y la energía que despliega en cada show. El cantante de los Rolling Stones explicó que el secreto detrás de su estado físico está en la disciplina que heredó de su padre, quien fue profesor de educación física y le inculcó desde chico la importancia de moverse para evitar el sedentarismo.
La rutina de movimiento que acompaña a Jagger desde la infancia
La influencia familiar fue decisiva mucho antes de la fama. El cantante creció en un hogar donde la actividad física era parte de la vida cotidiana gracias a su padre Basil Fanshawe “Joe” Jagger, y no solo un entrenamiento ocasional. Décadas después, ese hábito se adaptó a las exigencias del trabajo escénico.

Jagger detalló que su preparación incluye ensayos de danza —para practicar los movimientos que luego repite en el escenario— y trabajo físico en el gimnasio. Además, suma ejercicios de movilidad para mantener el control y la amplitud de movimiento, algo fundamental para su despliegue sobre las tablas.
El rol de la danza y la ciencia detrás del movimiento en la tercera edad
La danza ocupa un lugar central en la preparación de Jagger. No solo le permite ensayar los gestos que utiliza en cada show, sino que también lo ayuda a coordinar el movimiento con la respiración y a sostener la intensidad durante toda la presentación.
La ciencia respalda la importancia de la actividad física en el envejecimiento saludable. Un estudio publicado en la revista Ageing Research Reviews encontró una asociación consistente entre el movimiento regular y una mejor calidad de vida en adultos mayores.
Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud incluyen actividad aeróbica, fortalecimiento muscular y ejercicios de equilibrio como componentes clave para quienes superan los 60 años.
Constancia y adaptación: el secreto de la longevidad sobre el escenario
La historia de Jagger muestra que la constancia es más importante que cualquier método puntual. La disciplina que aprendió en su infancia se mantuvo vigente y se adaptó a cada etapa de su carrera, combinando danza, gimnasio y movilidad según las necesidades del momento.
A los 83, el cantante sigue integrando el movimiento a su vida diaria, no como una receta universal, sino como una práctica que le permitió sostener una carrera artística físicamente exigente durante más de seis décadas. La clave, según él mismo reconoce, fue transformar el ejercicio en un hábito y mantenerlo a lo largo del tiempo.
Fuente TN

