El arzobispo Richard Alarcón, perteneciente a la arquidiócesis de Cuzco murió a los 74 años este viernes, a solo dos semanas de la visita del papa León XIV a Perú.
En tanto, León XIV envió un mensaje de condolencias en el que definió al franciscano como “un abnegado pastor” y destacó que “entregó su vida al servicio de Dios y de la Iglesia”.
El mensaje del papa y la continuidad de su viaje a Sudamérica
A través de un telegrama dirigido al encargado del arzobispado, Lizardo Estrada Herrera, el papa León XIV expresó su “profundo sentimiento de pesar” y pidió que su mensaje llegue a los familiares del difunto, así como al clero y a los fieles de la comunidad eclesial.

El Vaticano informó que el papa, quien vivió varios años en Perú y obtuvo la ciudadanía peruana, encomendó la intercesión de “Mamacha Belén”, la advocación local de la Virgen Nuestra Señora de Belén, por el eterno descanso del arzobispo.
En su mensaje, León XIV ratificó su inminente visita a Latinoamérica, que incluirá actividades en Argentina, Uruguay y Perú, y aseguró que mantiene el deseo de orar junto a los fieles de Cuzco en este momento de duelo.
El legado pastoral de Alarcón Urrutia en Cuzco y la Amazonia
El arzobispado de Lima recordó a Alarcón Urrutia compartiendo una de sus últimas entrevistas, en la que el prelado detallaba la composición de su diócesis: 85 parroquias, incluidas dos en la zona del alto Amazonia. Allí, el arzobispo relató que prefería el contacto directo con sus feligreses y que solía visitar los poblados sin previo aviso para estar cerca de la comunidad.
La Iglesia peruana destacó que Alarcón Urrutia fue obispo durante trece años en la diócesis de Tarma, especialmente en regiones altoandinas, y que trabajó por una Iglesia Sinodal, abierta al diálogo y al reconocimiento de la diversidad cultural. En total, llevaba 50 años como sacerdote y 25 como obispo.
Fuente TN

