El juicio contra Cristian Pity Álvarez por el crimen de su vecino, Cristian Díaz, tuvo una nueva audiencia este miércoles en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29. Después de la jornada del lunes, en la que declararon tres médicos y la hija de la víctima, el debate siguió con cuatro nuevos testimonios. Y sin la presencia del músico, que se ausentó porque no se sentía bien.
Entre los testigos que declararon estuvieron Esteban Toro Martínez, integrante del Cuerpo Médico Forense; la psicóloga Adela Beatriz Ahuad, quien también intervino en un informe del Cuerpo Médico Forense; y los inspectores Walter Guayta y Mariano González, ambos policías.
Guayta fue quien recibió al músico cuando se presentó en una comisaría para entregarse, mientras que González participó de la búsqueda de Pity en el boliche Pinar de Rocha después del crimen de Díaz.
El perito que evaluó a Pity descartó que estuviera con psicosis al momento del crimen: “No encontré perturbación”
Esteban Toro Martínez, uno de los profesionales que intervino en la evaluación psicológica de Pity, sostuvo que no encontró indicadores que permitieran afirmar que el músico estaba atravesando un cuadro psicótico al momento del hecho.
Ante las preguntas de la defensa, el perito del Cuerpo Médico Forense explicó que Pity tenía un trastorno por consumo de sustancias y problemas en el control de los impulsos, aunque aclaró que esos elementos no alcanzaban para explicar por sí mismo lo ocurrido la noche del asesinato.
“No surgieron indicadores que me demuestren que en el hecho estaba psicótico”, afirmó Toro Martínez. Y agregó: “No encontré la perturbación del juicio”. En ese sentido, diferenció la paranoia clínica de la sensación de miedo que pudo haber experimentado el músico.
De acuerdo a lo que explicó, el temor pudo haber condicionado la manera en que Pity resolvió la situación, pero no encontró elementos para calificarlo como un episodio psicótico. “La noción de miedo puede condicionar la manera en la que se resuelve una situación, puede ser equivocada, pero no delirante”, sostuvo el profesional.
El perito también se refirió a la conducta del artista durante el episodio y la describió como “impulsiva, pero no indiscriminada”. Señaló que el músico llegó al lugar al que se había propuesto ir (por el boliche Pinar de Rocha), y que durante el ataque hubo una secuencia de acciones que tuvo cierta organización, de acuerdo a su análisis.
“Pity no disparó para todos lados”, explicó Toro Martínez, y remarcó que, de acuerdo a los testimonios incorporados al informe, sacó el arma, disparó y luego se retiró del lugar.
Una psicóloga detectó leves dificultades de concentración y somnolencia
Tras la declaración de Toro Martínez, declaró por Zoom la psicóloga Adela Beatriz Ahuad, quien también participó de una de las evaluaciones realizadas a Pity.
Ahuad explicó que el objetivo de la pericia fue evaluar sus aspectos psicológicos y sus facultades cognitivas. En ese contexto, señaló que detectó “ligeras inestabilidades” en las funciones de concentración, aunque aclaró que no había alteraciones sustanciales y que la disminución era leve.
También recordó que durante una entrevista realizada en 2019 observó signos de somnolencia, como bostezos y algunas demoras en las respuestas. Sin embargo, remarcó que la atención podía variar, pero no estaba disminuida al punto de impedirle realizar las tareas.
El tercero en declarar fue el subcomisario Walter Guayta, quien recibió a Pity cuando fue hasta la comisaría para entregarse, tras pasar 24 horas prófugo.
El agente recordó que Pity estaba consciente, pero se dormía constantemente y que apenas podía mantenerse despierto. “No podía mantenerse despierto mucho tiempo”, explicó ante el tribunal. También aseguró que no lo vio agresivo y que no advirtió otro estado extraño más allá de la somnolencia.
El cuarto y último testigo, el policía Mariano González, recordó que le encomendaron buscar las cámaras de seguridad de Pinar de Rocha. Sin embargo, aseguró que no encontró imágenes relevantes y dijo no recordar detalles sobre ese día.
El juicio continuará el miércoles 23 de septiembre a las 11.30, con otros cuatro testigos. El juez Gustavo Goerner aclaró que, si Pity no puede asistir nuevamente de manera presencial, podrá seguir la audiencia por Zoom.
Fuente: tn

