Antes del abandono de Franco Colapinto en el Gran Premio de Singapur de la Fórmula 1, uno de los pilotos que venía luchando el puesto con el argentino lanzó una curiosa frase por la radio con su escudería.
“Sabía que este tipo iba a ser un dolor de cabeza”, expresó el piloto de Red Bull a su ingeniero de pista.
El piloto de Alpine tuvo que abandonar la carrera en la vuelta 31 tras un desperfecto en su monoplaza que, según explicó la escudería, fue un “problema en la línea de transmisión”.
“Espero revertir este momento malo que estamos pasando. Va a ser duro, pero hay muchas oportunidades”, expresó Colapinto en diálogo con ESPN.

Por otro lado, dejó una fuerte frase sobre las últimas carreras: “Fue el peor triple header de mi carrera”, en relación al período de tres competencias consecutivas en Azerbaiyán, Bahréin y Singapur.
“Tengo que hacer un reset ahora y volver a empezar porque fueron fines de semana muy duros”, agregó el piloto haciendo una dura autocrítica sobre su presente.
La bronca de Colapinto con su ingeniero antes de abandonar el GP de Singapur
Colapinto también tuvo protagonismo en la radio con un cruce dramático con su ingeniero de pista, Stuart Barlow.
En medio del desconcierto por la pérdida de rendimiento del monoplaza, el argentino advirtió la falla de inmediato: “Hay algo roto”, avisó por el equipo de comunicación.
Desde el box trataron de estirar la agonía e intentaron mantenerlo en pista a toda costa: “Sí, sí, copiado. Franco, sí, copiado. Estamos viendo algo. Si podés seguir, intentémoslo”, le respondió Barlow buscando una solución mágica.

Sin embargo, el auto estaba completamente roto y Colapinto no tardó en dejarle en claro que era imposible continuar: “No, no, Stu. No funciona la marcha atrás”, sentenció sobre la falla en la transmisión.
La confirmación desde el garaje no tardó en llegar con un pedido de disculpas desgarrador: “Algo salió mal. Apagá el auto. Lo siento, amigo”, le comunicó su ingeniero, bajándole la persiana a la carrera.

La respuesta de Franco reflejó la frustración total, al ver que se quedaba con las manos vacías por culpa del auto: “¡La put… madre! ¿Qué está pasando?”, disparó antes de resignarse y meter el coche a boxes. Un diálogo al desnudo que expone el desafortunado final de su paso por Singapur.
Fuente TN

