El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que su gobierno mantiene el control en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial de energía, y advirtió que tomará medidas si el régimen de Irán no cumple los compromisos asumidos en el acuerdo preliminar firmado entre ambos países.
Durante una actividad en la Casa Blanca, Trump afirmó que Estados Unidos cuenta con los medios necesarios para garantizar la seguridad de la navegación en la zona.
Las palabras de Trump coincidieron con declaraciones realizadas por otros integrantes de su administración. En las últimas horas, el vicepresidente JD Vance indicó que los buques mercantes continúan atravesando la zona y destacó que las conversaciones mantenidas con representantes iraníes en Suiza permitieron reducir parte de la tensión acumulada durante los últimos meses.
Sin embargo, el principal mensaje del presidente estadounidense estuvo dirigido al cumplimiento del memorando de entendimiento suscrito con Teherán. Ese documento abrió una tregua temporal y estableció un período de 60 días para negociar un acuerdo más amplio que incluya cuestiones de seguridad regional y aspectos vinculados al programa nuclear iraní.
Consultado sobre la posibilidad de recurrir nuevamente a la fuerza militar si Irán incumple los términos pactados, Trump respondió con una advertencia.
“Si Irán no cumple con el acuerdo o no se comporta como debe, haré lo que tenga que hacer”, afirmó ante periodistas.
La Casa Blanca ha insistido en que espera avances concretos en materia nuclear y mecanismos de verificación que permitan supervisar las actividades de Teherán en el largo plazo.
Horas antes, el propio Trump había asegurado que Irán aceptará inspecciones amplias para garantizar lo que describió como “honestidad nuclear” en el futuro. Desde Washington consideran que la reanudación de los controles internacionales constituye uno de los puntos centrales para avanzar hacia un acuerdo definitivo.

No obstante, desde Irán han surgido señales de cautela respecto a algunos de los anuncios realizados por la administración estadounidense. Funcionarios iraníes sostienen que las conversaciones recientes no implican nuevos compromisos sobre su programa nuclear y han insistido en que cualquier cooperación con organismos internacionales se realizará dentro de los marcos aprobados por las instituciones del país.
Otro punto de fricción apareció en torno a los fondos iraníes que comenzaron a ser descongelados tras el entendimiento bilateral. Trump aseguró que esos recursos serán utilizados para adquirir alimentos producidos en Estados Unidos.
“Todo ese dinero volverá en forma de compras de alimentos que necesitan desesperadamente”, afirmó.
Sin embargo, el régimen iraní rechazó esa interpretación. El gobernador del Banco Central de Irán, Abdolnaser Hemmati, sostuvo que el memorando vigente no obliga a Teherán a comprar productos agrícolas estadounidenses y señaló que los recursos podrán destinarse también a otros bienes permitidos por el régimen de sanciones.
Mientras continúan las negociaciones, el estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los principales focos de atención internacional. La estabilidad de esa ruta marítima se ha convertido en un elemento central de las conversaciones entre Washington y Teherán, y también en una prueba para medir la solidez del acuerdo alcanzado tras meses de enfrentamientos que alteraron el equilibrio político y energético de Medio Oriente.
Fuente Infobae

