El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que las negociaciones con Irán ya están en marcha y las calificó como la “última oportunidad” para que Teherán alcance un acuerdo con Washington y evite una nueva escalada militar.
“Las conversaciones están en marcha en este momento”, dijo a los periodistas. A continuación lanzó una advertencia al régimen iraní: “Esta es la última oportunidad que tienen para firmar un buen acuerdo”.
Trump también reveló que durante el fin de semana decidió cancelar una operación militar de gran escala que ya estaba preparada para ejecutarse. Según explicó, el plan contemplaba lo que describió como “el mayor ataque desde la Segunda Guerra Mundial”, pero finalmente optó por suspenderlo para conceder una nueva oportunidad a la diplomacia.
Pese a haber frenado la ofensiva, Trump dejó claro que considera limitado el tiempo para alcanzar un entendimiento. Consultado sobre las críticas por anunciar repetidamente ataques que luego decide posponer, respondió que su intención es agotar todas las alternativas antes de ordenar nuevas acciones militares.
“Quiero darles hasta la última oportunidad antes de decapitarlos”, declaró. Después añadió: “Espero que entren en razón”.

Horas antes de comparecer ante la prensa, Trump había cuestionado públicamente la postura iraní mediante un mensaje en redes sociales, donde calificó al régimen de Teherán como “increíblemente engañoso”.
El presidente estadounidense rechazó esa versión y sostuvo que los contactos abarcan asuntos mucho más amplios. “Irán quiera admitirlo o no, en realidad sí estamos negociando”, afirmó.
Las conversaciones buscan reducir la tensión acumulada tras más de cinco meses de enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán. Desde el inicio de la ofensiva militar lanzada a finales de febrero contra objetivos iraníes, Washington ha combinado acciones militares con intentos de negociación para limitar el desarrollo del programa nuclear de la República Islámica y restablecer la seguridad en una de las regiones más sensibles para el mercado energético mundial.
A lo largo de ese período, Trump anunció en varias ocasiones posibles ofensivas que finalmente decidió aplazar. En abril aceptó un alto el fuego temporal poco antes de que expirara un ultimátum dirigido a Teherán. En mayo suspendió otra operación al asegurar que existían negociaciones serias y, en junio, dejó sin efecto nuevos bombardeos tras afirmar que el diálogo había registrado avances.
La guerra también ha abierto un debate político dentro de Estados Unidos. Una encuesta publicada la semana pasada mostró que cerca de dos tercios de los estadounidenses consideran que el conflicto con Irán no ha valido la pena. Incluso entre los votantes republicanos existe un sector que cuestiona la continuidad de la campaña militar.
Ese debate también llegó al Congreso. El senador republicano John Kennedy sostuvo que, por ahora, la estrategia más conveniente sería mantener la presión económica y las sanciones sobre Teherán en lugar de ampliar las operaciones militares. “Todas las opciones son terribles. Pero por el momento mantendría la situación actual”, afirmó al advertir que una mayor escalada podría impulsar aún más los precios de la energía y aumentar la inflación en Estados Unidos.
Fuente Infobae

