El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, advirtió este lunes de que Corea del Norte prepara el envío a Rusia de otros 10.000 militares que se sumarían a los más de 8.000 soldados norcoreanos que, según Kiev, ya están en territorio ruso. De confirmarse, el contingente rondaría los 18.000 efectivos.
El mandatario ucraniano denunció también una nueva campaña de reclutamiento ruso con varias vías, entre ellas la contratación de ciudadanos extranjeros. Pidió a los gobiernos de los países donde Moscú capta personal que lo impidan y anunció que Ucrania informará a todos los Ejecutivos afectados.
Un vínculo formalizado en 2024
La cooperación militar entre Moscú y Pyongyang se apoya en el tratado de asociación estratégica firmado en junio de 2024. Corea del Norte lo invoca como tratado de defensa mutua para justificar el envío de tropas. Antes ya suministraba armas a Rusia.
Norcorea mantuvo el silencio hasta el 28 de abril de 2025. Ese día reconoció oficialmente por primera vez el despliegue y lo vinculó a la región rusa de Kursk. Según su agencia estatal, “subunidades” de sus fuerzas armadas participaron en las operaciones de Kursk. El Ministerio de Defensa surcoreano replicó que el envío viola las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
Kursk es la región fronteriza donde el ejército ucraniano penetró en agosto de 2024 y de la que fue expulsado en la primavera de 2025. Fue el escenario principal del contingente norcoreano. El ejército surcoreano estimó en marzo de 2025 que Corea del Norte había movilizado unos 3.000 soldados adicionales a comienzos de ese año.
El coste humano, sin cifras cerradas
El coste para Corea del Norte se conoce solo por estimaciones de Seúl. En abril de 2025, el Servicio Nacional de Inteligencia surcoreano (NIS) calculó 4.700 bajas, entre ellas 600 muertos. En septiembre de ese año, el NIS elevó la cifra de fallecidos a unos 2.000. El NIS estimó además que Pionyang había enviado unos 15.000 efectivos, lo que explica que la cifra de Zelensky (más de 8.000 presentes ahora) sea inferior al total enviado desde 2024.
La cooperación va más allá del personal. En agosto, Zelensky aseguró que Rusia había disparado misiles norcoreanos contra Zaporiyia en un ataque que dejó seis muertos. Es una afirmación de Kiev que no ha podido confirmarse por otra vía.
Queda una cuestión abierta: el destino de los nuevos contingentes. Zelensky sostiene que el objetivo último es combatir en el frente ucraniano. Los despliegues reconocidos hasta ahora por Pionyang corresponden a Kursk, en territorio ruso. Que los refuerzos crucen esa frontera sería un cambio cualitativo en la implicación norcoreana en la guerra.
Fuente TN

