La euforia de la clasificación a cuartos de final del Mundial 2026 apenas había tomado forma en el vestuario suizo cuando los jugadores de la Selección de Suiza ya tenían la cabeza puesta en el siguiente obstáculo: Argentina, la actual campeona del mundo.
Ricardo Rodríguez, defensa del equipo helvético que tiene madre chilena, fue uno de los primeros en hablar de la selección argentina. Sin rodeos, la definió con una sola expresión: “Argentina, un equipazo”. Rodríguez reconoció que los sudamericanos cuentan con “jugadores muy fuertes” y un “buen entrenador”, aunque prefirió no profundizar demasiado en el análisis táctico. “Sabemos cómo juegan. No puedo decir nada más porque es buen equipo”, señaló el defensa en la zona mixta tras el partido.
El mediocampista Denis Zakaria también se refirió al cruce que viene, aunque con una mirada que combinó la satisfacción del momento con la proyección hacia adelante. “No fue nuestro mejor partido, pero hicimos historia”, reconoció Zakaria ante RTS, en referencia al triunfo ante Colombia. Y de inmediato fijó el horizonte: “Es extraordinario enfrentarse a Argentina. Los respetamos, pero queremos hacer historia aún más”. La frase resume bien el estado de ánimo del grupo: conciencia del peso del rival, pero sin intención de resignarse al papel de comparsa.
Quien también habló con emoción fue el portero Gregor Kobel, figura de la noche por sus intervenciones en la tanda de penales, donde resultó determinante para la clasificación suiza. “Es una locura. Todavía necesito un momento para poner todas estas emociones en orden”, admitió Kobel.
El guardameta destacó la preparación del equipo para la definición desde los doce pasos y cerró con una frase que refleja el espíritu del grupo: “¡Estamos entre los 8 mejores del mundo! Estamos disfrutando este momento, pero aún queremos jugar algunos partidos”.
El delantero Zeki Amdouni, autor del segundo penal suizo y uno de los más seguros en la tanda, también tomó la palabra. “Me siento cómodo lanzando penales”, dijo, y luego añadió algo que habla del peso simbólico del próximo duelo: “Es un sueño poder jugar contra Leo Messi”. Amdouni también reconoció que el año no fue sencillo para él a nivel personal, tras atravesar una lesión de rodilla al inicio de la temporada. “Estamos muy contentos y esperamos llegar aún más lejos. Gracias al público. El sueño continúa”, completó el atacante.
El mediocampista Fabian Rieder, por su parte, fue más cauto en el análisis del partido ante Colombia, pero igualmente enfático en cuanto a la clasificación obtenida. “Aún no me doy cuenta. Es increíble. Jugamos un buen partido. No tuvimos muchas oportunidades, pero Colombia tampoco”, dijo Rieder, quien también agradeció el apoyo de los hinchas. “Pudimos mantener la calma en la tanda de penales y Gregor marcó la diferencia. Habíamos llegado a la tanda de penales. Fue merecido”, agregó.
El partido ante Colombia, que terminó 0-0 en los 120 minutos reglamentarios y suplementarios, fue una prueba de resistencia para ambos equipos. Suiza tuvo que sobreponerse a la presión de la Tricolor, que desperdició varias ocasiones —entre ellas un cabezazo de Jhon Lucumí que se estrelló en el travesaño y un disparo de Gustavo Puerta que detuvo Kobel— y que falló tres de sus cinco penales, con los errores de Dávinson Sánchez, Juan Camilo Hernández y la atajada del portero al lanzamiento del “Cucho”. La clasificación suiza fue la primera vez que el combinado europeo llega a los cuartos de final de un Mundial en 72 años, desde el torneo que el propio país organizó en 1954.
Con ese antecedente fresco, el cruce ante Argentina en Kansas City, previsto para el sábado 11 de julio a las 22, se presenta como el desafío más exigente que Suiza ha enfrentado en esta Copa del Mundo.
Fuente Infobae

