En las últimas horas, la comunidad de Santiago del Estero -especialmente los vecinos del Dpto. Banda- se vieron conmovidos por la construcción de una imagen de San La Muerte.
Concretamente, estasituación se registró en una propiedad ubicada en la localidad de La Bajada y ha generado un gran revuelo en la comunidad, principalmente cristiana.
En ese contexto el cardenal primado de Argentina y Arzobispo de Santiago del Estero, Vicente Bokalic CM se refirió al tema.
A través de un comunicado el prelado santiagueño expresó, «deseo dirigirme a ustedes en ocasión de una situación que se ha hecho pública en torno a un espacio privado donde se presentan y veneran imágenes y expresiones religiosas y pseudoreligiosas diversas.
En este lugar aparecen conjuntamente imágenes propias de la fe católica y de la piedad popular de nuestro pueblo —como advocaciones de la Santísima Virgen María y de los santos— junto a otras expresiones ajenas a la fe cristiana, figuras vinculadas a creencias supersticiosas, prácticas mágicas o elementos pertenecientes a otras religiones y cultos como por ejemplo San La Muerte.
La Iglesia desea recordar con claridad que la auténtica fe católica no puede mezclarse con prácticas esotéricas, supersticiosas o sincretismos religiosos que terminan confundiendo la verdadera devoción cristiana.
La fe en Jesucristo, único Señor y Salvador, vencedor del Mal y de la Muerte, nos llama a vivir una relación confiada con Dios, y no a buscar seguridades en elementos mágicos o creencias contrarias al Evangelio.
La religiosidad popular, tan profundamente arraigada en nuestra tierra santiagueña, es un tesoro espiritual cuando conduce verdaderamente a Cristo, a la oración, a la conversión, a los sacramentos, a la caridad y a la vida comunitaria de la Iglesia. Pero pierde su sentido cuando se mezcla con prácticas que deforman la fe y alimentan la superstición.
Por ello, invitamos a todos los fieles a distinguir con prudencia para no dejarse confundir por manifestaciones llamativas o expresiones que aparentan religiosidad, pero que en realidad se apartan del corazón del Evangelio y de la sana doctrina de la Iglesia.
Además, a no temer “daños, maldiciones o amenazas de males” y abstenerse de participar en cualquier culto o rito relacionados a San La Muerte.
Exhorto también a nuestras comunidades a profundizar en la formación cristiana, en la lectura de la Palabra de Dios, en la participación en la vida sacramental, y en la práctica de la caridad, para crecer en una fe madura, auténtica, que lleva al encuentro con Jesús y con los hermanos.
Que María Santísima, Madre del Señor y Madre nuestra, nos ayude a permanecer siempre unidos a Jesucristo y a caminar en la verdad del Evangelio».

