En medio de una protesta contra el gobierno alemán en la ciudad de Colonia este sábado, la policía disparó cañones de agua para dispersar a los manifestantes que lanzaron fuegos artificiales y otros proyectiles contra fuerzas de seguridad al final de una multitudinaria concentración de jóvenes.
En Berlín, Fráncfort y otras decenas de ciudades, los manifestantes salieron a las calles para participar en las protestas organizadas por el grupo “GenZ regelt!” (¡La Generación Z se encarga!), las últimas protagonizadas por una juventud desencantada en Europa.
Miles de agentes fueron desplegados en todo el país y, tras unas manifestaciones en su mayoría pacíficas, las tensiones aumentaron por la noche en algunos lugares.
En la ciudad de Colonia, donde se registró una de las mayores manifestaciones, la policía dispersó a una multitud con cañones de agua, después de afirmar que los civiles habían atacado a los agentes con fuegos artificiales.
“No toleraremos la violencia contra los trabajadores de emergencias”, decía un comunicado policial después de que se vieran obligados a detener una marcha por estos incidentes.
Otra marcha fue también detenida temporalmente en Fráncfort después de que los manifestantes encendieran fuegos artificiales.
En Berlín, un grupo de personas lanzó botellas y huevos, mientras que en Hamburgo otros levantaron barricadas y les prendieron fuego, y en algunos lugares la policía utilizaba gas pimienta contra los manifestantes, informó el diario alemán Bild.
Los movilizados salieron a las calles agitando pancartas con lemas como “Es hora de resistir” y “Merz debe irse”, en referencia al canciller conservador Friedrich Merz.
Estas marchas se inspiran en movimientos similares surgidos en otros países europeos, especialmente en Francia e Italia, donde los jóvenes han expresado su indignación contra las élites políticas a las que acusan de ignorar sus preocupaciones.
El movimiento asegura rechazar cualquier forma de violencia, pero la policía ha tomado precauciones como en los otros países europeos que enfrentan esta ola de protestas.
Las reivindicaciones abarcan desde el elevado costo de la vida y el deterioro de los centros educativos hasta los recortes presupuestarios.
“La situación de los jóvenes es precaria y, aun así, siguen sin ser escuchados”, declaró Veronika Dinter, portavoz del movimiento.
Los manifestantes también denuncian el fuerte aumento del gasto en defensa y un nuevo programa de servicio voluntario destinado a reforzar las fuerzas armadas, que podría abrir la puerta al restablecimiento del servicio militar obligatorio.
Este mismo sábado cientos de miles de personas se manifestaron en Francia por tercer sábado consecutivo contra el alto costo de la vida, en unas protestas que dieron lugar a algunos disturbios en varias ciudades al final del día.
Fuente TN

