Jared Kushner sostuvo este domingo una reunión con el presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi, en la ciudad mediterránea de El-Alamein, para abordar la implementación del alto el fuego en la Franja de Gaza y el avance del plan de paz estadounidense. Según el portavoz presidencial Mohamed El-Shennawy, ambas partes coincidieron en la necesidad de que todos los actores “cumplan sus obligaciones bajo el acuerdo de alto el fuego” alcanzado para el enclave palestino.
La iniciativa enfrenta el rechazo explícito del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien el fin de semana pasado declaró que “Israel rechaza el documento de 15 puntos”.
El plan impulsado por Trump incluye la entrega de armas por parte de Hamas a una autoridad palestina de transición, así como la creación de una Fuerza Internacional de Estabilización aprobada por Israel para supervisar la seguridad en la Franja. El diplomático búlgaro Nikolai Mladenov, director ejecutivo de la Junta de Paz para Gaza, confirmó que las autoridades israelíes dieron “luz verde” al despliegue de esta misión de paz impulsada por Washington.
Netanyahu insistió en que “las fuerzas israelíes no llevarán a cabo ninguna retirada hasta que Hamas esté realmente desarmado y continuarán neutralizando las amenazas contra nuestras fuerzas y nuestros ciudadanos”. La postura de Israel marca un nuevo desacuerdo entre los ejecutivos de Tel Aviv y Washington, aunque el propio Netanyahu calificó a Trump como “su mayor amigo en la Casa Blanca” y subrayó que ambos gobiernos mantienen conversaciones abiertas sobre el futuro de Gaza.
El presidente Trump abordó públicamente el tema desde el Despacho Oval, asegurando que su relación con Netanyahu es “muy buena”, pese a las diferencias por el plan de paz. “La relación es muy buena”, afirmó el mandatario al ser consultado por la prensa.
El representante de la Junta de Paz para Gaza, Mladenov, calificó el acuerdo de alto el fuego como “la única vía a seguir” para evitar una escalada similar a la registrada el 7 de octubre de 2023, cuando estalló la guerra entre Israel y Hamas tras la brutal masacre del grupo terrorista en territorio israelí.
Por su parte, el integrante del buró político de Hamas, Basem Naim, instó a Estados Unidos a ejercer presión sobre el ejecutivo israelí para garantizar la aplicación del acuerdo y evitar retrasos derivados de la coyuntura política interna. “Estados Unidos debería presionar a Netanyahu y su gobierno para que se ciñan a la hoja de ruta y no obstruyan el proceso por razones políticas internas y electorales”, declaró a AFP.

La hoja de ruta estadounidense supone la última etapa de un proceso de alto el fuego anunciado en octubre, que redujo la intensidad de las operaciones militares israelíes sin detener completamente los ataques. El texto contempla la transferencia de la administración de Gaza a una nueva autoridad palestina durante un periodo de transición.
La mediación de Egipto y la participación directa de Estados Unidos buscan consolidar el cese de hostilidades y sentar las bases para la reconstrucción del enclave, aunque la persistencia de desacuerdos políticos entre Israel y Hamas mantiene en vilo la viabilidad del plan.
Fuente Infobae

