«Puede que la Copa del Mundo no sea nuestra, pero las Islas Malvinas sí lo son». Con esa provocativa frase, el Gobierno británico reaccionó a la bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas» que los jugadores de la Selección exhibieron después de vencer por 2-1 a Inglaterra.
La declaración fue realizada por un portavoz de Downing Street, residencia oficial del primer ministro del Reino Unido, y difundida por el diario The Guardian. «Nuestro compromiso con las Malvinas jamás flaqueará», agregó el representante oficial.
El pronunciamiento acompañó el reclamo del secretario de Comercio británico, Peter Kyle, quien calificó la conducta de los futbolistas argentinos como «totalmente inapropiada» y pidió a la FIFA que lleve adelante «una investigación exhaustiva».
«La política debe estar separada del fútbol. De hecho, uno de los principios fundamentales del Mundial es que la política está separada del fútbol. Ahora le corresponde actuar a la FIFA», declaró Kyle a la BBC.
El Gobierno británico aclaró que cualquier eventual sanción depende exclusivamente del organismo rector del fútbol mundial, aunque señaló que el primer ministro comparte la postura de su gabinete sobre la necesidad de investigar lo ocurrido.
Hasta el momento, la FIFA no se pronunció. El artículo 34.3 del reglamento del torneo prohíbe que los jugadores exhiban mensajes o consignas políticas antes, durante o después de los partidos. Una infracción puede derivar en sanciones contra los futbolistas o la federación involucrada.
Tras el encuentro, Gonzalo Montiel aseguró que la bandera no había sido llevada previamente por el plantel. «Justo cayó una ahí y los chicos la agarraron. Así que nada, contento», explicó.
Lisandro Martínez sostuvo que el gesto buscó homenajear a los veteranos de la Guerra de Malvinas. «No podíamos fallarle al pueblo argentino», afirmó el defensor, quien juega en Inglaterra desde hace cuatro años.
Leandro Paredes también remarcó el peso histórico y emocional del reclamo. «Es una parte triste de nuestra historia, para todos los involucrados. Y duele. Sabíamos que jugábamos también por ellos», expresó.
La FIFA ya sancionó a la Asociación del Fútbol Argentino por un episodio similar. En 2014, aplicó una multa después de que la Selección mostrara una pancarta con el mismo mensaje antes de un amistoso frente a Eslovenia.
Las Islas Malvinas son administradas por el Reino Unido y reclamadas por Argentina desde 1833. La guerra de 1982 provocó la muerte de 649 soldados argentinos, 255 militares británicos y tres isleños.
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