Este fin de semana, organizado por el Consejo Municipal de Cultura se desarrolló el acto conmemorativo del Día del Historiador. La actividad se concretó en las instalaciones del Concenjo Deliberante de La Banda y contó con la participación de autoridades del Ejecutivo y Legislativo municipal; como así también de historiadores e investigadores de la ciudad.
En la oportunidad la Mg Romina Pécora Melín quien es miembro de la Junta de Estudios Históricos de Santiago del Estero, se refirió a la fecha. La historiadora desstacó, «escribir historia desde La Banda es, precisamente, una forma de federalizar la memoria argentina».
En su discurso refiró, «el Día del Historiador, es una fecha que nos invita a reflexionar sobre un oficio tan silencioso como imprescindible: el de quienes dedican su vida a interrogar el pasado para comprender el presente y contribuir a la construcción del futuro».
Agregó, «y digo oficio, porque lejos de los grandes centros de poder la historia rara vez ha sido una profesión redituable. Quienes abrazaron esta tarea lo hicieron impulsados por una pasión difícil de explicar, por un amor profundo hacia esta tierra y por la íntima convicción de que un pueblo sin memoria es un pueblo que se pierde a sí mismo».
Más adelante sostuvo, «historiar en La Banda ha significado robarle horas al descanso, a la familia y a las obligaciones cotidianas para recorrer archivos, revisar periódicos amarillentos, rescatar fotografías, escuchar testimonios y escribir, muchas veces en soledad, con la única recompensa de saber que el pasado de nuestra ciudad no caería en el olvido. Porque los historiadores bandeños no hicieron de la Historia un medio de vida; hicieron de su vida un medio para sostener la Historia de La Banda».
«La Banda nació al ritmo del ferrocarril. Su identidad se forjó entre rieles, talleres, estaciones y barrios obreros. La llegada del tren no sólo transformó el paisaje económico y urbano; también trajo consigo trabajadores provenientes de distintos lugares, portadores de nuevas ideas que dejaron una profunda huella en la cultura política e intelectual de nuestra ciudad», agregó Pécora Melín.
A la vez expresó, «esa impronta se refleja en buena parte de nuestra historiografía local. Particularmente en la obra de Lázaro Criado, pero también en otros investigadores que lo sucedieron, encontramos una historia que desplaza la mirada de los grandes héroes para detenerse en los hombres y mujeres comunes, en los trabajadores ferroviarios, en los maestros, en las instituciones, en las escuelas, en las bibliotecas, en las asociaciones civiles, en los barrios y en la vida cotidiana».
«Es, en definitiva, una historia que comprende que los pueblos también son construidos por quienes pocas veces aparecen en los manuales escolares, pero sostienen la vida de una comunidad», manifestó.
La historiadora también explicó, «y esa perspectiva tiene hoy un enorme valor historiográfico. Durante mucho tiempo, la historia argentina fue narrada desde una mirada centralista, como si las grandes respuestas sobre nuestro pasado solo pudieran encontrarse en Buenos Aires. Sin embargo, investigaciones como las desarrolladas en La Banda nos enseñan que la historia nacional sólo puede comprenderse plenamente cuando dialoga con las múltiples historias locales».
«Porque cada archivo preservado en nuestra ciudad, en los hogares, en las bibliotecas, cada documento recuperado, cada libro escrito sobre La Banda, no solo explica nuestra identidad: también amplía, complejiza y enriquece la comprensión de la Argentina. El federalismo no se expresa únicamente en la organización política del país. También se construye desde el conocimiento. Y escribir historia desde La Banda es, precisamente, una forma de federalizar la memoria argentina», consignó.
«Por eso, en este día queremos rendir homenaje a quienes hicieron de esa convicción una forma de vida. A Lázaro Criado, Cristóforo Juárez, Ricardo Suárez y Miguel Castillo, quienes dedicaron incontables horas a investigar, escribir y difundir la historia de nuestra ciudad, convencidos de que preservar la memoria también es un acto de ciudadanía», detalló.
Pécora Melín se detuvo especialmente para resaltar la labor desplegada por, «las mujeres. Porque para ellas historiar implicó desafiar, además, las condiciones de su tiempo. Mientras durante décadas la sociedad les asignó prioritariamente las tareas del hogar, la crianza y el cuidado, debieron desafiar y exigirse para poder leer, investigar, escribir, participar de reuniones intelectuales y producir conocimiento. Con esfuerzo, perseverancia y venciendo prejuicios y silencios».
«Por eso hoy recordamos con profunda admiración a Eva Pérez de Vizgarra, Blanca Irurzun, Lidia «Nené» Grana de Manfredi y María de las Nieves «Petty» Salido de Martínez. Ellas no solo escribieron historia. También hicieron historia. Fueron mujeres que ocuparon un espacio durante mucho tiempo parecía reservado a los hombres y nos abrieron camino para las generaciones que vinimos después. Las que hoy investigamos, escribimos y enseñamos Historia de y desde La Banda caminamos sobre las huellas que ellas dejaron», amplió.
«Nos demostraron que era posible producir conocimiento de calidad desde el interior del país, que la historia local podía dialogar con los grandes debates historiográficos y que la pasión por investigar no reconoce de género sino compromisos. A ellas les debemos, además de sus libros y sus investigaciones, la posibilidad de imaginar nuevos horizontes para las mujeres historiadoras», sostuvo.
«Cada uno de los nombres que hoy evocamos entendió que la historia no consiste únicamente en recordar fechas o acontecimientos. Comprendieron que investigar es un acto de responsabilidad con quienes nos precedieron y con quienes aún no han nacido. Gracias a ellos conocemos mejor quiénes somos. Gracias a ellos sabemos que la identidad bandeña se construye tanto en los grandes acontecimientos como en las pequeñas historias cotidianas. Y gracias a ellos entendemos que la memoria no es un ejercicio de nostalgia, sino una herramienta para pensar críticamente el presente y proyectar un futuro más consciente de sus raíces», reflexionó Romina Pécora Melín.
«Hoy nos toca a nosotros continuar ese camino. Nos toca seguir historizando, escribir con honestidad intelectual, abrir nuevos interrogantes, rescatar nuevas voces y demostrar que las ciudades del mal llamado “interior” no son apenas escenarios donde transcurre la historia nacional: son lugares desde donde también se la produce, se la interpreta y se la transforma». señaló.
«Porque la Historia de la Argentina no puede escribirse sin La Banda. Y la historia de La Banda no podría escribirse sin quienes dedicaron generosamente una parte de su vida a preservarla. Que este homenaje sea también una promesa. La promesa de cuidar nuestros archivos, nuestras bibliotecas, nuestro patrimonio y nuestras memorias. La promesa de seguir haciendo Historia desde esta ciudad con el mismo ahínco y el mismo amor que nos enseñaron quienes hoy recordamos, viven y seguirán viviendo entre nosotros a través de la eternidad de su producción historiográfica», concluyó.




